28.SS-Freiwilligen-Panzer-Grenadier-División “Wallonie”

 

 

 

(Legión Wallonie)
(Wallonen Infanterie. Batallón 373)
(SS-Freiwilligen-Brigade “Wallonie”)
(SS-Sturmbrigade “Wallonie”)
(5. SS-Freiwilligen-Sturmbrigade “Wallonie”)

(SS-Freiwilligen-Grenadier-División “Wallonie”)
(28. SS-Freiwilligen-Grenadier-División “Wallonie”)


Una vez desencadenada la Operación “Barbarrossa”, los alemanes invitaron a los valones (belgas francófonos) a que participaran en la “Cruzada contra el Bolchevismo”. Los valones se unieron a la Wehrmacht, a diferencia de los flamencos que cayeron bajo la influencia de la Waffen-SS. La afluencia de voluntarios fue buena, ya que tan sólo en cuestión de semanas se alcanzó la cifra de mil doscientos inscritos. Entre ellos se encontraba León Dégrelle, líder del Partido Rexista de gran influencia entre los belgas de habla francesa, apoyó decididamente el reclutamiento de voluntarios rexistas.

El 8 de agosto de 1941 la primera partida de voluntarios se dirigirá al campamento de Regenwurm, en Meseritz, cerca de la frontera con Polonia, para iniciar su instrucción militar. La Wallonische Legión, conocida también como Corps Franc Wallonie (Cuerpo Libre Valonia) se integrará en la Wehrmacht como la 373. Infanterie-Bataillon. A finales de noviembre, la legión se encamina hacia la cuenca del Donetz, importante centro minero e industrial. Posteriormente, ésta marchará desde Karabinovka hasta Cherbinovka para emplazar allí su centro de operaciones, cosa que llevarán a cabo el 10 de diciembre. Por desgracia, la marcha de más de setenta kilómetros soportando el invierno ruso causará más ciento cincuenta bajas entre los voluntarios. El fulgurante avance germano había quedado frenado con la aparición de la lluvia, el barro y la nieve. Los caminos se encontraban impracticables y soldados, vehículos y caballos se quedaban atascados por culpa del lodazal. Los partisanos sacaron provecho de la situación y comenzarán a hostigar las vías de aprovisionamiento germanas. Los valones se involucraron en una lucha extraña en la que los combates serán violentos, breves y entre pequeñas unidades. Esta lucha contra las fuerzas irregulares partisanas en la retaguardia del Frente del Este continuará hasta enero de 1942. El cuerpo de voluntarios estaba adscrito a la 100.(leichte) Inf.-Division. En febrero Dégrelle será ascendido a cabo y, poco tiempo después, al rango de sargento, obteniendo también la Cruz de Hierro de Segunda Clase. Su carrera seguirá siendo meteórica, ya que en mayo obtendrá la categoría de oficial, así como la Cruz de Hierro de Primera Clase.

En mayo de 1942, tras intensos combates durante el invierno que diezmaron la legión, esta unidad quedará adscrita a la 97. Jäger-Division para tomar nuevas posiciones en el frente. En esta nueva misión, el batallón participará en los cruentos combates acaecidos en el sector del Don y del Cáucaso. Estos hombres entrarán nuevamente en combate en primera línea de fuego. El Ejército Soviético intentaba romper el frente en los sectores en los que las líneas defensivas estaban peor defendidas. Los mayores combates se produjeron durante la defensa de Gromovaya-Balka en febrero de 1942. En una sola jornada la unidad perderá ciento sesenta y un voluntarios, el 40% de la unidad. Dégrelle será herido en cinco ocasiones durante su estancia en Rusia. Hubo un momento en el que la formación estuvo integrada únicamente por menos de dos centenares de soldados, contando tan sólo con dos de sus veintidós oficiales en servicio. Con el objeto de atraer nuevos adeptos, la edad mínima de alistamiento de redujo a principios de 1942 de dieciocho a dieciséis años y la máxima de treinta y cinco a cuarenta y cinco. Gracias a ello, unos cuatrocientos cincuenta reclutas llegaron en marzo procedentes de Bélgica encabezados por dos líderes del Partido Rexista: John Hagemans y Joseph Pevénasse. Asimismo, otro nuevo grupo de trescientos ochenta belgas se unirán a la legión desde el campamento de instrucción de Meseritz.

La formación participará en la ofensiva de julio de 1942 que tenía como objetivo el de capturar los ricos campos petrolíferos del Cáucaso. El avance por las estepas del Don y del Kubán se hará más complicado al llegar a la cordillera montañosa. El enemigo no ofrecerá mucha resistencia durante el avance hasta que los asaltantes alcanzan los pasos que unían el Cáucaso con Transcaucasia. El 18 de agosto Dégrelle se encontraba en Pruskaya con la misión de tomar una estratégica colina que estaba fuertemente defendida. Tres jornadas más tarde, los belgas ocupan Chirvanskaya y contendrán durante los cinco días siguientes los continuos asaltos rusos hasta que fueron relevados. El avance concluirá en otoño. Las líneas de comunicación y abastecimiento se hacen cada vez más largas y los aprovisionamientos y las municiones eran cada vez más escasas. Ante tal contratiempo, el OKH decide dar la orden de replegarse. En consecuencia, los borgoñones (seudónimo por el que se conocían a los integrantes de esta unidad) durante el invierno de 1943 se retirarán por el estrecho de Kerch hasta arribar a la península de Crimea. Un nuevo contingente de ciento cuarenta voluntarios fue reclutado de entre los trabajadores belgas que trabajaban en Alemania, así como otros venidos de la Madre Patria. Gracias a este nuevo aluvión humano, el batallón estará integrado para mayo de 1943 por dos hombres.

Himmler consideró que los valones habían demostrado suficientemente su valía en el Campo del Honor y aprobó su ingreso en la Waffen SS. Ello no implicará la fusión con los compatriotas flamencos que servían en la Wiking y que habían tenido una legión nacional propia, pronto reorganizada como unidad divisionaria, la Langemark. Durante la primavera de 1943 los valones se encontraban dispersos en varios centros de instrucción. El 1 de junio la Wallonische Legión se transforma en la SS-Freiwilligen-SturmBrigade “Wallonien” y el 27 de junio transportada a unos nuevos acuartelamientos de la Waffen SS en Wildflecken en Turingia. El 22 de octubre de 1943 su denominación se verá alterada y su composición será la siguiente:

5. SS-Freiwilligen-Sturmbrigade “Wallonien”

Composición: Un batallón con mil ochocientos cincuenta hombres.
Comandante: Major Lucien Lippert. Degrelle ocupará el cargo de jefe del estado mayor.

Se le permite portar las runas de las SS y, como era habitual en las unidades de voluntarios de la Waffe-SS llevar sus propios capellanes, aunque las unidades SS alemanas desechasen esta posibilidad. Ya en noviembre, y una vez finalizada su correspondiente reestructuración, la unidad se encaminó hacia el sector sur de Ucrania para incorporarse a la 5. SS-Panzer-Division “Wiking”. En diciembre, una vez arribada al frente, ésta quedará posicionada en el meandro del río Dniéper. El enemigo había expulsado al invasor a la ribera occidental del río Donetz y Lippert recibe la orden de emplazar sus fuerzas en los alrededores de Tcherkassy. El sector que abarcaba dicha ciudad era un saliente en las líneas enemigas que se encontraban bajo el mando del 8. Armée alemán. En enero de 1944 el Ejército Rojo avanza. Los soviéticos lanzarán el ataque el día 25, momento en la que la brigada estaba ubicada en Tcherkassy, localidad donde unos 56.000 soldados germanos acabarán siendo atrapados debido al movimiento envolvente de tenaza llevado a cabo por ambos lados al unísono por las tropas enemigas. La situación era bastante grave y si no se le ponía remedio con la mayor brevedad posible ésta podía convertirse en un segundo Stalingrado.

En poco tiempo se inició la constitución de una fuerza de choque para abrir una brecha por el oeste. Mientras que el SS-Panzer-Grenadier-Regiment 9 “Germanía”, de la Wiking, iba a ser su punta de lanza, los borgoñones serán los encargados de cubrir la retaguardia. Esta arriesgada maniobra se verá complicada por los continuos ataques eslavos por los flancos y la retaguardia. El 5 de febrero, el pueblo de Starosselye estaba defendido por los valones, los cuales repelían las repetidas embestidas enemigas.Los valones se vieron envueltos en los más duros combates que habían conocido, cayendo centenares de ello, incluyendo a su comandante, que el 13 de febrero caía el SS-Sturmbannführer Lucien Lippert. Para el 18 siguiente, cuarenta mil soldados alemanes se encontraban asediados en los alrededores de Lisyanka, lugar desde donde se lanzarán al ataque y conseguirán escapar del asedio. Una vez liberada la bolsa de Tcherkassy, la Wiking contaba con tan sólo cuatro mil efectivos y de los dos mil hombres que tenía inicialmente la SS-Sturmbrigade, únicamente alrededor de seiscientos sobrevivieron.

Este reducido número de soldados será trasladado a Wildflecken para disfrutar de un merecido descanso y proceder a su reorganización. Poco tiempo después, Degrelle viajará por diversas ciudades belgas y francesas con el propósito de alentar el reclutamiento de nuevo personal para la brigada. El 1 de abril, los borgoñones que escaparon de Tcherkassy ilesos desfilan por las calles de Bruselas. Después de disfrutar de veinte de permiso, éstos se encaminarán hacia el campamento militar de Casteau, en Bélgica. Posteriormente, dichos soldados se dirigieron al SS-Truppen-Übungslager “Heidelager” situado en Polonia. En dicho centro ya se encontraban unos ochocientos compatriotas en periodo de instrucción con los que se pondrá en pie el batallón de reemplazo.

Como acabamos de mencionar, la brigada proseguirá con su adiestramiento en dichas instalaciones. Por el contrario, los aspirantes a oficial serán enviados a la academia militar de Bad Tölz donde se graduarán 21 oficiales valones en la 11ª Promoción. En lo que respecta a su mando, el SS-Oberführer Karl Burk será el encargado de supervisar la puesta en pie de la formación, mientras que el belga SS-Sturmbannführer Franz Hellebaut hará las labores de jefe de la plana mayor aunque el 17 de julio de 1944 asumía personalmente el mando de la Brig. Wallonie. Durante ese tiempo irán llegando en pequeños grupos heridos provenientes de diversos hospitales. Éstos serán encuadrados en una compañía de convalecientes hasta que sanaran sus heridas, momento en el que fueron trasladados a las diferentes entidades de combate recientemente constituidas. A estas alturas, la brigada con unos mil ochocientos efectivos.

Mientras se ponía en pie la nueva fuerza de asalto, las tropas soviéticas iniciaron una ofensiva que amenazaba con destruir al Heeresgruppe “Nord” y al Heeresgruppe “Mitte”. A pesar de no haber finalizado su reconstrucción, un contingente de unos cuatrocientos soldados encabezados por el SS-Ostuf Ruelle y poco después por el recién ascendido SS-Sturmbannführer Degrelle (denominado Kampfgruppe “Wallonien” y posiblemente Kampfgruppe “Degrelle”) fue enviado a mediados de julio al Frente de Estonia, sector por donde el enemigo había roto el frente.

Durante los combates que se llevaron a cabo en el sector los borgoñones perderán todas sus piezas anticarro y la unidad diezmada. Las posiciones serán atacadas sin cesar. Finalmente, para el 31 de agosto el frente se estabilizó y los belgas pudieron ser relevados. Del contingente de borgoñones que llegó a suelo estonio se había perdido el 50% de sus efectivos. Como agradecimiento, el SS-Gruppenführer Felix Steiner, comandante del III. (germ.) SS-Panzer-Korps, personalmente propuso a Degrelle para las Hojas de Roble de la Cruz de Caballero.

Los supervivientes del grupo expedicionario abandonaron el frente y se dirigieron a Breslau, donde estaba la brigada. El 27 de agosto Hitler entregará personalmente a Degrelle las Hojas de Roble para su Cruz de Caballero junto con el Pasador en oro de Combate Cuerpo a Cuerpo por los días que estuvo luchando sin tregua cuando lideraba su grupo de asalto en el sector de Estonia. Mientras tanto, la SS-Sturmbrigade seguía con su proceso de recomposición en Breslau. Durante el mes de septiembre, la práctica totalidad del territorio belga había sido liberado por las fuerzas aliadas (Bruselas caerá el día 3 de dicho mes) y miles de rexistas y otros simpatizantes del Nuevo orden se refugiaron en Alemania en busca de protección. Ello dará como resultado la arribada unos mil quinientos nuevos hombres. Esta amalgama de personas fue trasladada a un lugar comprendido entre Braunschweig y Hannover. Con estos nuevos refuerzos, el objetivo primordial de Léon Degrelle era el de conformar una división, como así había ocurrido con el cuerpo de voluntarios flamencos. Dicho empeño tendrá su fruto el 19 de octubre de 1944, momento en el que el Reichsführer-SS acepta la solicitud y se funda de manera oficial la 28. SS-Freiwilligen-Grenadier-Division “Wallonien”, con Hellebaut al frente y Degrelle su comandante “a todos los efectos”.

Una vez concluida su preparación militar en Soltchan (Bohemia y Moravia), los hombres del cuerpo de artillería y de las compañías de obuses ligeros integrados en los batallones de granaderos (estos últimos recién llegados de un centro sito en Breslau-Lissa) se unirán a sus compatriotas, momento en el que la división contará con unos cinco mil soldados. Una vez al tanto de dicha cifra, el SS-Sturmbannführer Hellebaut le comunicó a su comandante que el número mínimo de efectivos para conformar una Infanterie-Division era de ocho mil hombres. Sin embargo, Degrelle quería componer una división a toda costa y le respondió a su jefe de estado mayor que ya no era tiempo de seguir las reglas teóricas que de poco servían una vez que el Reich se encontraba amenazado por tres frentes. Resignado Hellebaut continuará con su labor aunque, el 15 de octubre, notificará que sería necesario licenciar a todos los elementos poco fiables que habían sido reclutados a la fuerza. La cuestión era muy simple: elegir entre cantidad o calidad.

Vamos a hacer aquí un inciso para comentar las peripecias del contingente español que se unirá a la Wallonie.

Una vez disueltas la 250. Infanterie-Division (la División Azul) y la Blau-Legion (la Legión Azul), la mayoría de sus componentes fueron repatriados a la Madre Patria. No obstante, numerosos falangistas veteranos de ambas formaciones burlaron la vigilancia fronteriza de la Guardia Civil, consiguiendo pasar a la Francia Ocupada. Una vez reunidos, éstos se ponen bajo el mando del Sonderstab F (Unidad Especial F). García Valdajos, oficial del Abwehr (Servicio Secreto Alemán) por aquel entonces, se había entrevistado con Léon Degrelle con la idea de integrar en la SS-Sturmbrigade a un contingente español dado los rasgos comunes (históricos, étnicos y religiosos) que los unían. Degrelle estará de acuerdo y aceptará la propuesta. Con tal motivo, Valdajos reunió un pequeño grupo de hombres a los que se les unieron algunos compatriotas que trabajaban en el Reich, miembros de la Organization Todt, personal de diversas unidades de la Wehrmacht, incluida la compañía hispana acantonada en Stockerau; unos cien o ciento cincuenta hombres en total. En el mes de octubre, estos voluntarios se dirigirán a Breslau con el objeto de unirse a la división que se estaba constituyendo. El 10 de noviembre su nuevo destino será Alfred-Leine (al sur de Hannover), lugar en donde se encontraba la Wallonie. Ya en Pomerania, nuestros compatriotas serán absorbidos definitivamente en la unidad al igual que un pequeño número de ciudadanos franceses.

A finales de 1944 la división se desplaza a los alrededores de Hannover. Su puesto de mando se ubicará en Gronau. Los dos batallones de granaderos tenían que servir como base para el nacimiento de dos futuros regimientos que ya habían recibido sus correspondientes dígitos identificativos (69 y 70).

Degrelle y un reducido contingente de unas decenas de valones participarán en la ofensiva de las Ardenas en diciembre de 1944. Se acordó que el terreno ganado durante la batalla no se consideraría territorio ocupado, sino puesto bajo la dirección de Van de Wiele (la zona flamenca) y de Degrelle (el suelo valón). La división se replegara un poco hacia el oeste (a los alrededores de Niederaussen, Oberaussen, Huchelhove y Anenheim) para evitar encontrarse a tiro de la artillería y aviación aliadas. A mediados de enero de 1945 el cuerpo recibe finalmente su material bélico y armamento correspondientes. Asimismo, el Volksführer será ascendido a SS-Obersturmbannführer el primer día del nuevo año. Lamentablemente, a finales de mes los rusos habían roto el Frente del Vístula y capturaban Varsovia, Bromberg y Warthgau. Además, seguían continuando su avance hacia el oeste flanqueando el río Vístula por diferentes puntos. Tal descalabro obliga a las autoridades germanas a enviar refuerzos lo antes posible para contener la avalancha soviética e intentar liberar a las tropas que habían quedado cercadas.

En consecuencia, el 28 de enero la formación (únicamente el personal que había terminado su preparación militar), al igual que la 27. SS-Freiwilligen-Grenadier-Division “Langemark”, embarcan en varios trenes y atraviesan Colonia, Northeim y Leipzig hasta llegar a Stargard el 6 de febrero de 1945. El frente se encontraba situado entre Danzig y Stettin, a orillas del Báltico. Los valones tomarán posiciones que compartirán con otras unidades voluntarias europeas. En teoría, la distribución de fuerzas de la Wallonien para es mes debería ser la siguiente:

Comandante: SS-Obersturmbannführer Léon Degrelle.

SS-Freiwilligen-Grenadier-Regiment 69

Composición: Dos batallones de cuatro compañías cada uno.
Comandante: SS-Hauptsturmführer Jules Mathieu. Los jefes de batallón serán el SS-Hauptsturmführer Henri Derriks y el SS-Hauptsturmführer Léon Lakaie.

SS-Freiwilligen-Grenadier-Regiment 70
Composición: Un batallón con cuatro compañías.
Comandante: SS-Sturmbannführer ruso Georges Tchekhoff. El jefe de su único batallón será el SS-Hstuf G. Ruelle, apoyado por el SS-Obersturmführer Robert Denie.

SS-Artillerie-Abteilung 28
(En proceso de constitución)
Composición: Una batería de observación y cuatro baterías de obuses de campaña.
Comandante: SS-Hauptsturmführer J. Malherbe.
SS-Panzerjäger-Abteilung 28
Composición: Una compañía anticarro dotada con nueve PAK 40 de 75 mm. y otra antiaérea con doce piezas FlaK 38 de 20 mm.
Comandante: Los jefes de la primera compañía fueron el SS-Obersturmführer Marcel Lamproye y el SS-Obersturmführer Léon Gillis y el de la segunda el SS-Obersturmführer Henri Thyssen.
SS-Nachrichten-Abteilung 28
(En periodo de adiestramiento)
Composición: Una compañía de cuatro pelotones.
Comandante: SS-Obersturmführer Roger Wastiau.
SS-Pionier-Abteilung 28.

Composición: Dos compañías (una en pleno proceso de instrucción) con dos pelotones cada una.

Comandante: SS-Obersturmführer Joseph Mirgain y SS-Untersturmführer Albert Sapin.

No hace falta decir que el apelativo de división era puramente anecdótico y que sus fuerzas apenas sobrepasaban a las de una debilitada brigada. Por si eso no fuera poco, las formaciones que llegaron a su punto de destino eran tan sólo un regimiento y medio de infantería y el contingente anticarro; el resto proseguía con su preparación en la retaguardia. La mayor parte de los mencionados batallones nunca verá la luz y sus integrantes (únicamente los que habían finalizado su instrucción castrense) serán utilizados como granaderos ante la falta de material y el espantoso número de bajas. A su mando seguía el SS-Obersturmbannführer Léon Degrelle (que no arribará al sector hasta bien entrado el mes) siendo el jefe de su estado mayor, y comandante temporal de la Wallonie en Stettin, el SS-Sturmbannführer Franz Hellebaut.

La misión encomendada a estos soldados fue la de defender el sector de Stettin, atrincherándose entre el lago Madu (Madu See) y el río Ihna. Dicha zona de marismas representaba una barrera natural contra el ataque de blindados. El objetivo primordial será el de salvaguardar los puentes, única zona por donde los tanques podían pasar. El primero de sus batallones (el Batallón “Derriks”) tomará posiciones en la localidad de Kremzow mientras que una compañía se adelantará como avanzadilla hasta Repplin. El II./SS-Freiwilligen-Grenadier-Regiment 69 (conocido también como Bataillon “Lakaie”) se encamina en dirección a Strebelow y el único batallón de su segundo regimiento (el Bataillon “Denie”) se dirige a toda prisa al margen derecho del Ihna para defender la carretera de Schöneberg.
Será en aquellos momentos cuando la unidad recibirá la inesperada llegada de doscientos sesenta españoles con los que se conformará una compañía. La división tendrá como único apoyo artillero las nueve piezas PaK de la compañía antitanque. Ante la imperiosa necesidad de refuerzos, Dégrelle ordena que todo el personal logístico, técnico, veterinario y médico se encaminara al frente a pesar que el SS-Sturmbannführer Hellebaut le aconsejó que no lo hiciera argumentando la falta de experiencia en combate de dichos hombres. No obstante, el Volksführer hace que dichos soldados salieran de Hannover y sean conducidos a Moritzfelde, al oeste de Stargard. Tras la fulgurante ofensiva en Pomerania, el Ejército Rojo desea, antes de proseguir camino a Berlín, aniquilar a las tropas del Reich que se encuentran a espaldas del mar Báltico. Antes de llevar a cabo dicho ataque, el enemigo se toma un respiro para acumular fuerzas en el sector. Mientras tanto, los borgoñones se organizan y envían varias patrullas de reconocimiento. Las escaramuzas no son muchas y el enemigo no suele ofrecer mucha resistencia.

El 7 de febrero, el Generalmajor Munzel decide lanzar una fuerza de reconocimiento hacia Warnitz y Damnitz, labor que será encomendada a la 10. SS-Panzer-Division “Frundsberg”. Los belgas tendrán que llevar a cabo un ataque de diversión cuyo objetivo será la captura de un magnífico puesto de observación y de una posición defensiva ideal al sur del Faule Ihna. A la jornada siguiente, estos hombres al mando de Degrelle avanzan bajo la cobertura artillera de la división y la de los cañones de un tren blindado estacionado en Kollin. Finalmente, los valones consiguen su objetivo sin padecer ni una sola baja. Los soviéticos se percatan de la situación demasiado tarde para abortarla y comienzan a bombardearles continuamente. A pesar de ello, la posición queda bajo el control de la Wallonie. Ese mismo día Degrelle recibe el mandato de enviar un pequeño Kampfgruppe con el que poder liberar a los civiles, heridos y enfermos que se encontraban en manos rusas en Müscherin. A pesar de no conseguir plenamente su objetivo, un centenar de enfermeras y civiles lograrán alcanzar las líneas germanas.
Los depósitos de material de la división situados en Stargard serán evacuados y su armamento repartido entre los defensores de la villa, a excepción de trescientos fusiles de asalto MP 44 y veinte FlaK 38 que serán entregados a su compañía antiaérea. Al mismo tiempo, el batallón capitaneado por el SS-Obersturmführer Denie, que había recuperado la ribera izquierda del Ihna, atravesará el río y tomará posiciones en los alrededores de Schöneberg. La unidad fortificará sus puestos en el margen derecho del accidente geográfico, viéndose reforzados con morteros y ametralladoras pesadas. Los voluntarios españoles serán los encargados (entre otros) de realizar incursiones en territorio enemigo. El día 11 la primera compañía del primer regimiento queda supeditada a la Frundsberg con la misión de relevar una división situada entre Pyritz y el Madu See. Tras ello, su objetivo será el de conquistar Klutzow. Auxiliados por una escuadrilla de Stukas, cuatro blindados Tiger I, seis Panther y dos transportes blindados tipo Sd.Kfz. 251/1, alemanes, belgas y españoles progresan sin observar resistencia alguna. A trescientos metros antes de llegar a su objetivo, los quinientos asaltantes se darán cuenta que el enemigo tiene en dicha localidad al menos un regimiento de infantería apoyado con carros de combate. Por ello, el comandante de este cuerpo de asalto decide atrincherar a sus hombres. La situación se hará más complicada cuando dos compañías de granaderos, los zapadores y los blindados del grupo deben volver a su punto de partida. Ello implicó que hispanos y valones se quedarán solos soportando un frío glacial con la orden de defender el sector de Krüsow-Stargard a cualquier precio.

Mientras tanto, durante la mañana del 12, las tropas soviéticas lanzan un fuerte ataque sobre las posiciones del segundo batallón del SS-Freiwilligen-Grenadier-Regiment 69 en Strebelow en dirección a Krüssow. Los valones se lanzan al contraataque aunque serán frenados ante la inesperada explosión del puente que cruzaba el Ihna. Poco después, la séptima compañía valona consigue ocupar Gut Karlsburg. Cuatro jornadas después, los alemanes llevan a cabo una ofensiva denominada Unternehmen “Sonnenwelde” en la que participaron, entre otras, la Polizei, la Frundsberg, la Nordland, la Nederland y la Langemark. El objetivo era el de avanzar desde Stargard a Deutsche Krone y liberar a las tropas cercadas que defendían Arnswalde. Los belgas progresan con mucha dificultad hasta arribar de nuevo a la colina Lindenberg. En cuestión de tiempo estos soldados quedarán aislados y la artillería de la zona no será capaz de auxiliarles a causa de la falta de municiones. Finalmente, éstos caerán bajo el fuego ruso. En conjunto, la ofensiva acaba siendo un fracaso. Arnswalde queda a merced del enemigo y la Nordland y la Langemark se repliegan hacia el Ihna Principal, mientras que la Wallonie resiste en el Faule Ihna.

A finales de mes, todo el frente al sudeste de Stargard queda inmovilizado a causa del helador frío, la nieve, la lluvia y el fango. El sector que iba desde Stargard hasta el Madu See fue confiado a la 322. Infanterie-Division, mientras que a su este se encontraban las dos divisiones belgas de las Waffen SS bajo el control de la 11. SS-Freiwilligen-Panzer-Grenadier-Division “Nordland”. Los borgoñones controlan el frente comprendido entre el Ihna Principal y el Faule Ihna. El Bataillon “Derriks” quedó emplazado en Kremzow, el Bataillon “Lakaie” entre Strebelow y frente a Krüssow y lo que restaba del Bataillon “Denie” se situó al oeste de Kremzow. Por desgracia, y a causa del enorme número d pérdidas sufridas, se decidió disolver el único batallón del SS-Freiwilligen-Grenadier-Regiment 70 al mando del SS-Untersturmführer Robert Denie y repartir sus efectivos entre los dos batallones del regimiento SS sesenta y nueve. De ese modo acabará la breve historia del segundo regimiento valón, cuya vida apenas sobrepasará los treinta días. Afortunadamente, la unidad recibirá refuerzos en Kollin. Se trataba de ancianos del Volksturm (a los que les encomendó la tarea de mejorar sus emplazamientos) y chicos de quince y dieciséis años de la Jeunesse Légionnaire que se habían refugiado en Alemania.

El 28 de febrero los rusos se lanzan a la ofensiva con el propósito de cercar a las tropas situadas en Stargard. Alemanes, holandeses, noruegos, suecos y daneses, belgas y españoles hacen todo lo posible por mantener sus posiciones. Las tropas valonas ocupaban un puesto avanzado en los alrededores de Kollin (conocido con el seudónimo de “El Alcázar”) que el enemigo atacó sin piedad, forzando a sus ocupantes a replegarse. Era más juicioso retirarse y no perder vidas inútilmente hasta ser diezmados, sobre todo si no se sabía a ciencia cierta si se iban a recibir más refuerzos. Una vez evacuadas sus posiciones era de vital importancia destruir los dos puentes que atravesaban el Faule Ihna. A la vista de los acontecimientos, el SS-Sturmbannführer Hellebaut ordena la retirada general de sus tropas situadas al sur de Stargard. El frente se iba poco a poco derrumbando. El 2 de marzo, el Bataillon “Lakaie” y uno de la Nordland son emplazados entre Kremzow y Strebelow. Al mismo tiempo, Hellebaut recibirá una petición de auxilio de la 322. Infanterie-Division por la que solicitaba apoyo artillero. Un pelotón del SS-Panzerjäger-Abteilung 28 con varias piezas antitanque les será enviado a Schlötenitz; Nunca se sabrá qué les ocurrió a estos hombres. A la mañana siguiente, la situación se hace casi insostenible para todo el III. (germ.) SS-Panzer-Korps del 3. Panzer-Armée. Sin embargo, era imprescindible ganar tiempo para permitir que las fuerzas germanas que se encontraban en la ribera derecha del Ihna se retiraran hacia Stargard. Finalmente, llega la autorización del repliegue. Éstos abandonan Kremzow y se dirigen a Wittichow en pequeños grupos, lugar adonde arribarán el 4 de marzo.

Con Stargard a punto de caer y los rusos atacando desde la orilla derecha del Ihna, la Wallonie se veía seriamente amenazada. Para evitar ser cercados, éstos se dirigen hacia el oeste en busca del lago Madu para seguir camino hacia Moritzfelde hasta alcanzar Stettin. La única vía posible obligaba atravesar el cruce viario de Klützow, al oeste de Wittichow. Para consolidar dicho punto neurálgico, el II./SS-Freiwilligen-Grenadier-Regiment 69 al mando de Derriks se adelantará para asegurar su defensa. Esa misma jornada, las hordas rusas atacan las posiciones del primer batallón de la división en Stressen; el Bataillon “Lakaie” no se verá seriamente involucrado, ya que el enemigo machacará las posiciones que se encontraban a la izquierda de su sector. Por el contrario, el SS-Panzerjäger-Abteilung 28 y la séptima compañía de granaderos resisten como pueden en un pequeño bosque cerca de Schneiderfelde. Los rusos entran en Stargard y amenazan con arrasar el cuartel general de la división en Wittichow. La situación hace que sea de máxima prioridad resistir en el nudo viario de Klützow para permitir que todos sus camaradas pidieran retirarse.

Una vez a salvo, los borgoñones toman nuevas posiciones en Saarow y Lübow, separados por uno de los meandros del Ihna. El día 6 el enemigo lanza un ataque desde Dantzig hasta el Oder para rodear a todas las fuerzas germanas que combaten al este del río. La avalancha material y humana soviética es imparable y estos voluntarios se retiran hasta Roggow y Brückhausen. Sin embargo, la presión enemiga es tan fuerte que finalmente tienen que escapar por la autopista que une Berlín con Stettin. A la mañana siguiente, los pocos supervivientes de la división llegan exhaustos a Augustawalde con la intención de cruzar el río Oder y reunirse con las formaciones auxiliares de la Wallonien que todavía no habían entrado en combate. Estos hombres son instalados en Scheune. A pesar de la fatiga y el cansancio, Degrelle recibe el mandato de conformar un cuerpo de asalto que se dirija a defender la cabeza de puente de Altdamm. A pesar de ser una operación casi suicida, habrá casi setecientos voluntarios decididos a luchar hasta el final. El nombre y composición del grupo de combate en cuestión será el siguiente:

Kampfgruppe “Derriks”
Composición: Tres compañías de granaderos de tres pelotones cada una y una compañía pesada con cuatro pelotones.
Comandante: SS-Hauptsturmführer Henri Derriks.

Derriks recibirá la llegada de un contingente de adolescentes de la Jeunnesse Légionnaire, al igual que cuatrocientos rifles, ciento cincuenta fusiles de asalto MP 44, sesenta MG 42, dos ametralladoras pesadas, dieciséis morteros de 80 milímetros y un buen número de granadas. Mientras tanto, el resto de la “división” queda acantonado en Bergholz como unidad de reserva bajo el mando del SS-Hauptsturmführer Mathieu. El día 15 de marzo de 1945 las fuerzas soviéticas reemprenden el ataque sobre Altdamm. Una vez llegado a su destino, el Kampfgruppe “Derriks” se dirigió a reforzar a la 281. Infanterie-Division entre Altdamm y Hökendorf. Tres jornadas más tarde, los rusos aparecen desde el bosque de Rosengarten apoyados por unos veinte carros T34. Afortunadamente, la artillería alemana lanza una barrera de obuses que provoca que el enemigo se aleje de las posiciones valonas. La aparición de unos treinta Panther de la Panzer-Division “Schlesien” auxiliará en repeler las embestidas soviéticas. Una vez solos, los hombres de Derriks recibirán como refuerzo tres Panther y un Panzerjäger. Este contingente blindado tenía la misión de dirigirse a Finkenwalde. Sin embargo, al llegar a su destino verán que la ciudad estaba desierta. Por tanto, este pelotón mecanizado se dirigió a Altdamm donde se pondrán bajo las órdenes de este improvisado cuerpo de asalto.

El 19 de marzo llega la esperada orden de repliegue. Valones, flamencos y daneses serán los encargados de cubrir la retirada. Los quinientos supervivientes capitaneados por Derriks se dirigen a Bismarck (a quince quilómetros al oeste del Oder) para reunirse con el resto de la división. Estos hombres ocuparán una gran hacienda llamada Gut Schmagerow para descansar y reorganizarse. Los mil integrantes de la unidad, además del personal del Kampfgruppe, se encuentran altamente desmoralizados y se acantonan en Mecklemburg. La formación quedará encuadrada en la reserva táctica del 3. Panzer-Armée, Heeresgruppe “Weichsel”. Según Jean Mabire, el SS-Obersturmbannführer Degrelle, no estando contento por liderar una división (sólo en nombre), iba a ser jefe de todo un cuerpo de ejército, cuyo nombre iba a ser SS-Korps “West” y que tendría bajo su control a la 33. Waffen-Grenadier-Division der SS “Charlemagne”, la 27. SS-Freiwilligen-Grenadier-Division “Langemark” y la Wallonien. A pesar de estar diezmadas, el Volksführer aún creía posible recibir nuevos efectivos y alcanzar el tamaño de una división. Como es de suponer, esto no dejará de ser un proyecto imposible de alcanzar.

A Mecklemburg llegarán unos trescientos efectivos reclutados entre los más diversos lugares. a los que se les unirá el día 15 otro contingente que arribará a la estación de Pasewalk sin armamento ni equipo. Con estos refuerzos se podrá poner en pie un nuevo batallón bajo el mando del SS-Ostuf Jean Vermeire. Cinco días atrás habían llegado los artilleros y los ingenieros una vez concluida su preparación en Bohemia y Moravia que, desprovistos de cañones y herramientas, serán utilizados como infantería. Asimismo, se esperaba que de un momento a otro la llegada de una nueva promoción de suboficiales. Los borgoñones que no se encontraban encuadrados en las formaciones de combate serán destinados a llevar a cabo trabajos de fortificación en la segunda línea defensiva, cerca de Randow-Bruch. Asimismo, un grupo del SS-Ersatz-Bataillon 28 acantonado en Seelübbe se dirigirá al frente. Resulta curioso que, a pesar del catastrófico panorama, varios cientos de voluntarios que se encontraban en Bergholz solicitan el traslado para unirse a sus compatriotas en Mecklemburg.

La situación militar se agrava cada vez más. Las últimas cabezas de puente en Pomerania deben ser abandonadas; los defensores de Kolberg serán evacuados vía marítima el 19 de marzo y los de Gotenhafen el 29 siguiente. A primeros de abril, la Wallonien reunió sus fuerzas en el seno del SS-Freiwilligen-Grenadier-Regiment 69, quedando su estructura tal como sigue:

I./SS-Freiwilligen-Grenadier-Regiment 69
(Su base la componía el Kampfgruppe “Derriks”)
Composición: Tres compañías de granaderos de tres compañías cada una y una compañía pesada con tres compañías.
Comandante: SS-Hauptsturmführer Henri Derriks.

II./SS-Freiwilligen-Grenadier-Regiment 69
Composición: Tres compañías de granaderos con dos pelotones cada una y una compañía pesada con dos compañías.
Comandante: SS-Hauptsturmführer Marcel Bonniver.

El jefe del regimiento/división seguirá siendo el SS-Obersturmbannführer Léon Degrelle (ascendido a SS-Standartenführer el 20 de abril de 1945) y el jefe de estado mayor el SS-Sturmbannführer Franz Hellebaut.

El frente se mantendrá tranquilo hasta el 16 de abril, momento en el que el Ejército Rojo lanza su ofensiva sobre el Oder. Dos días más tarde, los hombres de Derriks se dirigen a Pomelen mientras que los de Bonniver se encaminan a Hohenholz. Los rusos consiguen cruzar el Oder por varios puntos. Los valones se repliegan hacia las dunas de Neu-Rosow para repeler los ataques eslavos provenientes de Schillersdorf. Éstos se lanzarán al contraataque para reconquistar la mencionada localidad apoyados por varios cazacarros ligeros. Los voluntarios de las Waffen SS (tanto valones como flamencos) y de la Wehrmacht (el Grenadier-Bataillon “Kolberg” compuesto por nativos de Pomerania) consiguen hacer retroceder al enemigo. Sin embargo, resultará imposible expulsar a los rusos de la ribera occidental del Oder. Para el 20 la 281. Infanterie-Division consigue reconquistar Hohenzahden y hace retroceder a los rusos hasta Niederzahden, al norte de la autopista. El SS-Kampfgruppe “Schellong” tendrá la misión de retomar Hüneberge. Schellong hará que Hellebaut coordine las acciones de valones y flamencos y pone a su disposición los cinco Jagdpanzer que aún poseen los flamencos. Como es de suponer el objetivo no podrá conseguirse.

El enemigo se encuentra al norte de Kolbitzow y, una mañana después, rompe las líneas germanas y rodea a los valones en Neu-Rosow. Mientras se inicia la retirada, veintidós voluntarios se mantendrán en las dunas bajo la cobertura de un FlaK 38. De éstos, sólo cuatro se reunirán con el Bataillon “Derriks” en Pomelen una vez finalizada su labor. El día 24 los supervivientes de la Wallonien se reagrupan en las inmediaciones de la iglesia de Wollschow. Tres jornadas más tarde (todavía adscritos al XXXIII. Korps, 3. Panzer-Armée), las decimadas compañías del primer batallón tomarán posiciones en Bandelow, las del II./SS-Freiwilligen-Grenadier-Regiment 69 se instalarán en Schönwerder y la compañía de ingenieros hará lo mismo en Trebelow. En total, el personal combatiente no alcanzaba la cifra de quinientos efectivos. En lo que se refiere al contingente no apto para el servicio de armas, éste será enviado a Neu-Brandenburg. Durante esa jornada (y auxiliados por sus compatriotas de la Langemark) estos voluntarios intentarán contener el inexorable empuje soviético hacia Berlín. Ya resultaba evidente que la lucha era inútil y que lo más sensato era dirigirse hacia el oeste para rendirse a las tropas angloamericanas.

La retirada les llevará por Woddeck, Zahren, Stavenhagen, Damerow, Krivitz hasta llegar a Lübeck el 1 de mayo. Mientras que algunos conseguirán papeles falsos y ropa civil para ser considerados trabajadores forzados que habían sido obligados a trabajar en el Reich, unos cuatrocientos de sus compañeros de armas llegarán a Schwerin el 3 de mayo y se rendirán a las tropas norteamericanas. Su destino será el cautiverio, primero en Alemania, y luego en Bélgica donde la mayoría pasarían muchos años de cárcel, algunos no saldrían hasta las amnistías de inicios de la década de los 50. Asimismo muchos fueron ejecutados o asesinados en la espiral de violencia que se desató tras la guerra contra estos voluntarios. De los cerca de 8.000 mil voluntarios valones contra el comunismo, unos 1.500 quedarán en el campo del honor, cuatro de ellos (Gillis, Capelle, Degrelle y Leroy) recibirán la preciada Cruz de Caballero. Lippert y Degrelle la Cruz de Oro alemana.

En lo que se respecta a Degrelle, éste arribará a Copenhague. Tres jornadas más tarde conseguirá alcanzar Oslo en un navio y, desde allí, utilizará el avión personal del Ministro de Armamentos Alemán Albert Speer para volar hacia España. Apenas sin combustible, el piloto del aparato llevará a cabo un aterrizaje de emergencia en la playa de San Sebastián. Acogido en nuestro país, Degrelle obtuvo la nacionalidad española y cambiará su nombre por el de León José Ramírez Reina. El Volksführer pasará el resto de su vida hasta su fallecimiento el 31 de marzo de 1994 en el exilio.

Texto revisado por Erik Norlig.

 

 

"Benditos seáis , hijos de Europa,
porque disteis vuestra sangre
en la lucha mas justa y heroica
de todos los tiempos"